viernes 12 de junio de 2009

Domingo 23 de Julio de 1989:


12:30 a.m. En El quiosco

Debo dividirlo de la siguiente manera: Antes del turno y dentro del mismo.

Arreglé todo como pude en casa antes de hacer el primer turnito. Al llegar, un Reid desvelado y nadie más. Pasó un ratote para que llegara otro y bueno, a vender.

Mientras tanto, una poca de gente aquí y allá, mas no en demasía como ayer. Debe ser por el AUTOCROSS.

Entre regaños y orden pasó todo. Esperé impaciente el relevo de la guardia y me largué a especular como iría a la Carrera, si acaso iba.

Caminé en varios sentidos, siendo el final, la CASA. Llamé al Ilyas, y me dijo que ya venía para acá con Marisín García, Isabel M., los peruanos y chitreanos, mas el reloj siguió su curso y jamás llegaron los HIJUEPUTAS.

Llamé a Magalys, o mejor dicho, nos llamamos, ambos con una alta atracción, no sé de qué clase, que nos llevó as invitarnos al Oasis, a pasar la noche juntos. No se pudo.

Hice mi pequeña siesta, no pudiendo ir siquiera a los residuos del almuerzo familiar, ni siquiera sabía quiénes estaban allí.

Llegué a supervisar el "negocio" y a socializar otro poco. Estos mogos llegaron y sólo fueron excusas ...

12:40 a.m. En el quiosco
7:30 a.m En El quiosco

... , yo los regañé un poco y les pasé su par de cosas por cuestiones de su inmensa juma. Desde Chitín hasta Pipo, todo mundo andaba en fuego.

Jodí con ellos un rato y con el lotecito ése de Elena, Laura, Lila K., Cheli y un poco de gente que partían hacia Panamá, dejando tremendo vacío en las fiestas.

So pretexto de muchas cosas y de ninguna en particular, me di una vuelta final, no descifrando donde ir exactamente.

Me enconché finalmente en el quiosco y empecé el "trillo", gente aquí, gente acá y clientes atraídos hacia el lugar, nosotros complacidos y la noche dando su toque final, en el sentido familiar.

Pasaba el tiempo y la gente buscaba casa o baile, la cuestión es que partían de la Central.

Entre cigarrillos y café pasé toda la madrugada cuidando el quiosco con Quintero, más de lo esperado:

Expectadores de riñas, borracheras, depravaciones y cuanta cosa curiosa, graciosa y hasta fea.

El único detalle alentador o el más de ellos fue la conversa con los rockeros de Panamá, los pelaos de 2 con 8, Quarzo, a quienes le conversé del man en Monterrey. Apunté números to share info.

Así llegó la hora donde caí en un letarho de unos 20 minutos, de 5:35 a 5:55, aproximadamente, y empieza otro día.

RICARDO

8:45 a.m En El quiosco